Estimados compatriotas y amigos de Bélgica,
El turista que llega de Bélgica puede tener dos impresiones contradictorias cuando descubre la Argentina: el contraste y el parecido.
El que nos recibe es un país inmenso, con horizontes infinitos, dotado de una naturaleza imponente, con una diversidad de paisajes y de climas que aturden al observador.
¡Qué pequeña nos parece entonces Bélgica!
Pero, tantas cosas nos recuerdan la herencia europea de esta nación: el castellano, la cocina regional mediterránea, el clasicismo de la arquitectura de las grandes ciudades y, finalmente, la eurofilia de los argentinos.
Y, con el transcurrir de los días, uno descubre la bondad innata del argentino, su orgullo y su patriotismo.
Estas cualidades compartidas son el fundamento de la amistad secular que une a Bélgica con la Argentina. Ambas naciones han logrado la independencia en la misma época y han ido intercambiando ciudadanos, ideas y bienes.
Para vuestro embajador es un honor poder representar nuestro país en esta gran nación tan próxima y tan lejana a la vez.
Para el belga en el extranjero, la embajada tiene como objetivo ser un punto de referencia, un lugar donde Bélgica está presente. Nuestro equipo está pronto a inscribirlo en la Embajada y a ayudarlo con sus trámites administrativos con Bélgica.
. Para los hombres de negocio, la embajada brinda también consejo y asistencia con la cooperación de los agregados económicos regionales. Para los amigos argentinos, la embajada es un punto de contacto y de información, un reflejo de este pequeño país modesto e industrioso donde late el corazón de Europa.